primero que vamos a hacer es determinar el origen etimológico del término consulta y eso supone que nos percatemos de que se encuentra en el latín. De manera más exacta podemos establecer que procede de la palabra consulere, que puede traducirse como “pedir consejo”. La acción y efecto de consultar se conoce comoconsulta. El verbo permite referirse a examinar un asunto con una o más personas, buscar datos sobre alguna materia o pedir consejo.
Por ejemplo: “Le hago una consulta: ¿usted sabe cómo llegar a la playa?”, “El niño realizó una consulta al presidente que despertó las risas de los presentes”, “Un cliente me hizo una consulta sobre el servicio que no pude responder y mi jefe se enfureció”.